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Simulador de examen oral

Saca una pregunta, prepara tus notas con el cronómetro y responde en voz alta con el tiempo del examen. Al final ves qué te podrían preguntar y conviertes tus notas en fichas para repasar. Gratis y sin cuenta.

Cargando una pregunta…

Tiempo

Tu práctica

Tus respuestas aparecerán aquí.

Tu historial de práctica se guarda en este dispositivo.

El examen oral es la prueba que menos se practica, porque parece imposible ensayarla a solas. Estudias con apuntes y libros, pero hablar frente a un profesor o un tribunal es otra cosa: tienes que encontrar las palabras en el momento, mantener un hilo y responder preguntas que no esperabas. Este simulador sirve justo para eso. Te da una pregunta, un tiempo para pensar y un cronómetro mientras hablas, para que llegues al día del examen sabiendo cómo se siente.

Cómo funciona el simulador

Elige un formato y pulsa para sacar una pregunta al azar. Si el formato tiene tiempo de preparación, empieza una cuenta atrás y puedes escribir palabras clave en el cuadro de notas. Después arranca el cronómetro de la respuesta. Habla en voz alta, como si tuvieras delante al profesor. Si necesitas más tiempo, pulsa «+1 minuto»; si prefieres pensar sin prisa, elige «Sin límite de tiempo».

Si tu navegador puede escuchar en el propio dispositivo, un asistente cuenta las palabras por minuto y las muletillas como «este», «o sea», «bueno» o «pues», y al final te da una puntuación orientativa. No se graba ningún audio y no se envía nada: todo pasa en tu teléfono u ordenador. Si tu navegador no puede escuchar así, usas solo el cronómetro, que funciona en todas partes.

Al terminar ves las preguntas que un examinador podría hacerte a continuación, un consejo concreto y tu historial de práctica, guardado solo en este dispositivo. Con «Crear fichas para esta respuesta», la pregunta y tus notas pasan al editor, listas para convertirse en fichas. Todo es gratis y sin cuenta. Con Gold, además, cada respuesta se guarda como números en tu historial de ensayos.

Los formatos que puedes practicar

Exposición oral en clase. Es el formato más común en la escuela, el instituto o el colegio: preparas un tema en casa y lo presentas ante tus compañeros. No hay tiempo de preparación en el momento, porque ya llegas preparado. La duración la fija tu profesor o profesora; cinco minutos es una cifra habitual, pero hay exposiciones de tres minutos y otras de diez. Revisa la consigna y ajusta el cronómetro si hace falta.

Examen oral con tema al azar. En muchos centros el examen oral consiste en sacar una pregunta o un tema, ordenar las ideas unos minutos y responder ante el profesor o un tribunal. En algunos países se sortea una bolilla o una papeleta; en otros, el profesor elige la pregunta. Aquí practicas con cinco minutos para preparar y cinco para hablar, pero los tiempos reales cambian mucho de un centro a otro, así que pregunta cómo será el tuyo.

Practicar la parte oral del DELE

Si estudias español como lengua extranjera, también puedes practicar con dos formatos inspirados en el DELE, el diploma de español del Instituto Cervantes. Las preguntas y situaciones son nuestras, escritas para practicar, y este simulador no tiene ninguna relación con el Instituto Cervantes.

En el modelo publicado del DELE B1, la prueba de expresión e interacción orales tiene cuatro tareas, y hay quince minutos para preparar las dos primeras. En la tarea 1 eliges uno de dos temas y hablas sin interrupciones durante dos o tres minutos; en la tarea 2 conversas con el entrevistador sobre ese mismo tema. En el modelo del DELE B2 hay veinte minutos de preparación para las dos primeras tareas. En la tarea 1 valoras durante tres o cuatro minutos las ventajas y los inconvenientes de varias propuestas para resolver un problema, y después conversas sobre ellas. En el simulador practicas esa primera tarea con su tiempo de preparación y su monólogo; las preguntas de seguimiento te sirven para la conversación. El formato puede cambiar, así que consulta siempre la información oficial antes de inscribirte.

Aprovechar el tiempo de preparación

Unos minutos de preparación pasan volando si no tienes un método. Dedica el primer momento a leer bien la pregunta y subrayar lo que te piden de verdad: no es lo mismo «explica» que «compara» o «valora». Después escribe un esquema con tres o cuatro ideas, cada una con una sola palabra clave y un ejemplo. Deja para el final una frase de cierre.

No escribas la respuesta completa. Si lo haces, acabarás leyendo, y leer se nota enseguida: bajas la mirada, pierdes el ritmo y la voz se vuelve plana. En el modelo del DELE, por ejemplo, se pueden consultar las notas pero no limitarse a leerlas. Practica con el cronómetro hasta que sepas cuánto puedes preparar en el tiempo que tienes.

Cómo ordenar tu respuesta

Una estructura sencilla funciona para casi cualquier pregunta. Abre con una frase que responda directamente y anuncie tu plan: «Voy a explicar tres causas: las de fondo, las económicas y la inmediata». Desarrolla cada idea con una explicación breve y un ejemplo concreto. Usa conectores para que el profesor te siga: «en primer lugar», «además», «sin embargo», «por eso». Termina volviendo a la pregunta con una conclusión clara o tu opinión.

Cuida el reparto del tiempo. Si tienes cinco minutos, no gastes tres en la introducción. Mira el cronómetro del simulador mientras practicas: con unos cuantos intentos aprenderás cuánto dura cada parte. Habla un poco más despacio que en una conversación normal y haz pausas entre las ideas; una pausa bien colocada parece seguridad, no duda.

Las preguntas del final

Casi todos los exámenes orales terminan con preguntas. El profesor quiere comprobar que entiendes lo que dijiste, que puedes relacionarlo con otros temas o, en un examen de idiomas, que puedes mantener una conversación. Después de cada respuesta, el simulador te muestra preguntas que podrían hacerte. Respóndelas en voz alta también: es el mejor entrenamiento para que no te pillen por sorpresa.

Si no sabes una respuesta, no te quedes en silencio. Di lo que sí sabes y relaciónalo con la pregunta: «No recuerdo la fecha exacta, pero sé que fue después de…». Pedir que repitan la pregunta o tomarte unos segundos para pensar es perfectamente válido. Lo que más resta es improvisar algo falso con mucha seguridad.

De tus notas a las fichas

Las notas que escribes durante la preparación son el borrador perfecto de tus fichas de estudio. Pulsa «Crear fichas para esta respuesta» y la pregunta, con tus notas, se abre en el editor. Allí puedes dividirla en fichas con una idea cada una, imprimirlas y ensayar con ellas. Para una exposición en clase, lee nuestra guía de fichas para exposiciones; para fechas, definiciones o vocabulario, usa las tarjetas de estudio con repetición espaciada.

Un buen ciclo de práctica es este: responde una pregunta en el simulador, convierte tus notas en fichas, ensaya con ellas dos o tres veces y vuelve a responder la misma pregunta sin mirarlas. Cada vuelta tendrás menos palabras en la ficha y más seguridad en la voz. Si quieres trabajar la voz, las pausas y los nervios, la guía de oratoria tiene ejercicios para hacer en casa.

Errores frecuentes

  • Aprenderse el texto de memoria. Si olvidas una palabra, se cae todo. Memoriza el orden de las ideas, no las frases.
  • No responder a lo que preguntan. Contar todo lo que sabes de un tema no es lo mismo que responder la pregunta. Vuelve a ella al principio y al final.
  • Hablar demasiado rápido. Los nervios aceleran. Si el simulador te marca un ritmo alto, haz más pausas en el siguiente intento.
  • Llenar los silencios con muletillas. Un «este» o un «o sea» de vez en cuando no pasa nada, pero muchos distraen. Mejor un segundo de silencio.
  • Practicar solo en silencio. Repasar mentalmente no es lo mismo que hablar. Solo en voz alta descubres dónde te trabas.
  • Dejarlo para la última noche. Una pregunta al día durante dos semanas rinde mucho más que diez preguntas seguidas la noche anterior.

Si te pones nervioso, es normal: casi todo el mundo lo está antes de un oral. Lo que más ayuda es haber pasado ya por la situación muchas veces. Por eso este simulador es gratis, no pide cuenta y puedes usarlo tantas veces como quieras.

Preguntas frecuentes

¿El simulador de examen oral es gratis?

Sí. Puedes sacar preguntas, usar los cronómetros, ver tu puntuación y crear fichas sin crear una cuenta. Con Gold, además, cada respuesta se guarda como números (duración, ritmo y muletillas) en tu historial de ensayos.

¿Se graba mi voz?

No. Si tu navegador puede escuchar en el propio dispositivo, el asistente cuenta allí las palabras y las muletillas. No se graba ningún audio y no se envía nada. Si tu navegador no puede hacerlo, usas el cronómetro, que funciona en cualquier parte.

¿Los tiempos son los del examen real?

En la exposición en clase y en el examen oral con tema al azar, no: el tiempo lo decide cada profesor o centro, y usamos cifras habituales. En los formatos inspirados en el DELE usamos los tiempos del modelo publicado por el Instituto Cervantes. Siempre puedes añadir un minuto o elegir «Sin límite de tiempo».

¿Las preguntas son de exámenes reales?

No. Todas las preguntas, situaciones y propuestas están escritas para practicar, con el estilo de cada examen. No son exámenes anteriores ni material oficial.

¿Este simulador es oficial del DELE?

No. Los formatos B1 y B2 están inspirados en el formato del DELE para que practiques con tiempos parecidos, pero no tenemos relación con el Instituto Cervantes. Consulta siempre la información oficial del examen antes de presentarte.

¿Puedo usarlo en el teléfono?

Sí. El simulador funciona en el teléfono, la tableta y el ordenador. Tu historial de práctica se guarda solo en el dispositivo que usas.

Cada ensayo en voz alta cuenta

Practica una pregunta al día, anota dónde te trabas y convierte tus notas en fichas. Gratis, sin cuenta y sin que nada salga de tu dispositivo.

Crear fichas para mi examen