Las fichas de apoyo, que en algunos países se llaman tarjetas o tarjetas de notas y en inglés cue cards, son la diferencia entre leer una exposición y darla. Bien hechas, te dejan mirar al público casi todo el tiempo y te rescatan si te quedas en blanco. Mal hechas, son un guion en letra diminuta que terminas leyendo con la cabeza agachada. Esto es lo que funciona.
Paso a paso
- Termina primero el texto Escribe la exposición completa y léela en voz alta una vez. Las fichas salen de un texto terminado; si intentas escribir las dos cosas a la vez, las fichas no van a coincidir con lo que dices.
- Divídelo en partes Separa el texto en introducción, cada idea principal, los ejemplos y la conclusión. Cada parte será una ficha, o dos si es larga.
- Busca las palabras clave En cada parte, subraya las palabras que te devuelven la frase entera a la memoria. Suele ser un sustantivo o una expresión corta: “basurero”, “termos”, “400 años”.
- Escribe un título y pocas notas Cada ficha lleva un título corto y de dos a cuatro notas. Si necesitas más, empieza otra ficha. Los cambios de ficha se convierten en tus pausas naturales.
- Copia completo lo que debe ser exacto Citas, cifras, fechas y nombres van completos. Escribe también tu primera y tu última frase, para empezar y terminar con seguridad.
- Añade marcas y números Pon recordatorios entre corchetes y numera todas las fichas en la misma esquina.
Antes y después
Así se ve un párrafo de una exposición sobre el reciclaje:
Cada semana en la escuela tiramos cientos de botellas de plástico que se compran en la cafetería. Casi todas terminan en el basurero, donde tardan cientos de años en degradarse, y algunas acaban en el río que pasa detrás de la cancha. Si instaláramos bebederos para rellenar termos y la cafetería dejara de vender agua embotellada, podríamos eliminar casi toda esa basura.
2. El problema en la escuela
Cientos de botellas por semana · cafetería
Basurero: cientos de años · el río detrás de la cancha
Propuesta: bebederos + sin agua embotellada [PAUSA]
La ficha se lee en un segundo, pero cada línea te devuelve una frase completa. Si quieres un primer borrador rápido, pega tu texto en el creador de fichas, que lo reparte en fichas por ti, y luego recorta cada una hasta dejar solo las palabras clave.
Marcas para recordar cómo decirlo
Las notas cortas entre corchetes te recuerdan cómo decir algo, no solo qué decir. Usa pocas para reconocerlas al instante:
- [PAUSA] después de una pregunta o un dato fuerte.
- [MÁS DESPACIO] en la parte más importante.
- [MIRAR AL PÚBLICO] antes de la frase final.
- [DIAPOSITIVA 3] donde cambias de imagen.
- [PREGUNTAR] si vas a pedir que alguien participe.
Haz que las marcas destaquen con negrita o con otro color, para que nunca se confundan con las palabras que tienes que decir.
Formato para leer de un vistazo
- Letra grande. Tienes que poder leer la ficha con el brazo estirado. Imprime una hoja de prueba antes que el juego completo.
- Viñetas cortas. Una lista de tres puntos se lee más rápido que un párrafo.
- Negrita solo en lo clave. Si lo resaltas todo, no resaltas nada; el ojo debe ir primero a la palabra que importa.
- Un solo lado. Voltear fichas es una forma fácil de perder el lugar.
Al imprimir, elige A4 o carta (US Letter) y cuántas fichas quieres por hoja; el editor ajusta cada ficha al área imprimible. Recorta por las líneas o usa cartulina para que aguanten mejor.
Comprueba el tiempo
Cuando tengas las fichas, da la exposición en voz alta usándolas a ellas, no el texto, y mide cuánto tardas. Hablar a partir de notas casi nunca dura lo mismo que leer un guion, porque reformulas y añades pequeños comentarios. Si te pasas del tiempo, quita una ficha entera en lugar de apretar todas un poco; así las ideas que quedan siguen claras. En EasyPalmCards puedes ensayar una ficha a la vez con cronómetro, ver tu ritmo en palabras por minuto y marcar las fichas que necesitan más práctica. Si vas a exponer en clase, la guía de fichas para exposiciones te ayuda a calcular cuántas fichas necesitas.
